sábado, 23 de mayo de 2009

Mi Confrontación con la Docencia

Soy Licenciada en Educación egresada de la Universidad Pedagógica Nacional Unidad 31-A de Mérida, Yucatán; con una Maestría en Ciencias de la Educación egresada de la Universidad del Mayab.
Curiosamente mi profesión si va acorde con la docencia pero mi llegada a ella fue algo inesperado.
Provengo de una familia de educadores de todos los niveles, un matriarcado donde mi abuela fue maestra por 53 años y nombrada maestro distinguido de Yucatán en el 2007; por lo que en mi época de adolescencia siempre dije que si algo no quería ser era maestra, pero la vida me tenía reservado un camino diferente a mi pensamiento.
Me casé de diecisiete años, necesitaba trabajar y debido a que viví en los Estados Unidos un tiempo y sabía inglés, el único trabajo que conseguí fue como maestra de inglés de nivel primaria y cómo no tenía la menor idea, mi tía me daba asesorías para planear mis clases por las tardes, es cuando tomé la decisión de continuar estudiando y pues no tenía disponibilidad de tiempo entre semana, así que la única carrera semiescolarizada que existía era la de la UPN que era los sábados y entré; fue ahí donde descubrí lo hermoso que era estar frente a un grupo de alumnos y entender su comportamiento, procesos y el porqué de las cosas con un fundamento teórico-metodológico.
Trabajé en el nivel primaria y preescolar por ocho años, en el 2003 decido estudiar la maestría y al mismo tiempo mi papá se jubila y por herencia llegó a una plaza en el nivel Medio Superior, me costó trabajo el cambio ya que de iniciativa privada a nivel federal las formas y sistemas de trabajo son muy diferentes sin embargo también he aprendido mucho.
Hoy por hoy disfruto estar trabajando con adolescentes, aprendo mucho de ellos y me entusiasma pensar las actividades con los alumnos y realizarlas.
Mi mayor satisfacción es ver la felicidad de mis alumnos cuando logran entrar a nivel superior, cuando aún teniendo un bebé continúan estudiando y se les apoya o cuando te los encuentras por la calle y te saludan con cariño.
Mi insatisfacción, la falta de apoyos tecnológicos de la institución, por ejemplo doy inglés y no tengo ni grabadora para el audio y la frustración de los alumnos que desertan por situaciones familiares o económicas sin poder hacer nada al respecto.
Karina M. Abreu Cano.

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